Presentación

LJ GuerreroHola a todos. Me llamo Luis Javier Guerrero Misa. Soy Arqueólogo e investigo en la Sierra de Cádiz.

Me he animado a escribir en un Blog para dar a conocer mis trabajos en el mundo de la Arqueología, en el que llevo desde los 18 años (aunque con algún que otro paréntesis profesional). Espero poder compartir con todas aquellas personas interesadas en la Historia en general y en la Arqueología en particular, mi pasión por esta ciencia, sean o no profesionales de ella. Me gustaría que mis investigaciones, pero también mis dudas y mis problemas sobre la arqueología, lleguen al mayor número de personas. La Arqueología no tiene sentido si no se divulgan sus descubrimientos y no avanza si no existe publicación y discusión de las investigaciones de cada arqueólogo, de cada equipo de investigación. Creo firmemente en la difusión de nuestro trabajo, demasiado hermético, a veces, para la sociedad a la que estamos obligados a informar.

Por último, espero y confío que estas páginas sirvan para difundir el rico legado histórico y cultural de la comarca en la que vivo, la Sierra de Cádiz.

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Presentación del libro “Ubrique de los columpios” del antropólogo Manuel J. Castro

En Ubrique, el próximo sábado 2 de diciembre, mi amigo  y compañero de la Asociación “Papeles de Historia”, Manuel J Castro, presentará su libro “Ubrique de los columpios”, producto de su trabajo de investigación de varios años sobre las coplas que se cantaban en Ubrique en determinados días festivos al vaivén de los columpios y que, lamentablemente, están casi perdidas o en vias de desaparición. Además de estudiar y analizar el significado antropológico, social y cultural de estas antiguas canciones, Manolo ha logrado recuperar más de 50 de ellas que se incluyen al final de su estudio y pueden escucharse bien en un CD adjunto o mediante una página web con los códigos QR que se incluyen.

Personalmente, tras leer su primer borrador, quedé sorprendido de cómo un mecanismo tan simple, a veces solo dos cuerdas y una tabla de madera, ha podido ser el centro de tantas relaciones humanas, de tantos actos sociales, de tantas actividades lúdicas y culturales; en suma, de tantos comportamientos antropológicos. Comprobar que este simple artilugio se ha utilizado desde la prehistoria, atravesando todas las épocas históricas — como bien demuestra el autor en su obra— como un verdadero instrumento de transmisión de valores culturales, sociales y etnológicos es la grata conclusión a la que
llegué tras su lectura.

Portada libro Manolo

Portada del libro “Ubrique de los columpios” del antropólogo ubriqueño Manuel J. Castro

Durante varios años el autor ha desarrollado una paciente labor de investigación, de búsqueda de esos entrañables ubriqueños y ubriqueñas que aún conservan la tradición de las coplas de columpio, de sesiones de grabación de sus voces, algunas ya quebradas
por la edad, algo que las hace aún más meritorias, y otras resplandecientes, finas,
entonadas… inmejorables. Una labor imprescindible, pues muchas de esas voces no estarán ya mucho tiempo con nosotros y lamentablemente se perderán sus coplas
con ellas y con ello buena parte de la cultura popular de esta comarca.

La virtud del trabajo de Manolo Castro es hacernos ver cómo algo que quizás pudiera
ser anecdótico o nimio a primera vista, ha jugado realmente un papel muy importante en el mantenimiento de valores de una sociedad. Valores sociales y culturales que han ido pasando de padres a hijos, aunque en nuestro caso sea, mayoritariamente, de madres a hijas, pues las mujeres son las grandes protagonistas en esta imprescindible y esencial tarea comunicativa intergeneracional.

Cartel

Cartel de los actos de presentación del libro “Ubrique de los columpios” en el marco de las actividades de la Diputación de Cádiz y el Ayuntamiento de Ubrique

He tenido el placer y el honor de prologar este preciosista libro que ha maquetado mi hermano Juan Antonio Guerrero y editado Arunda Gourmet, nuestra pequeña empresa familiar con una subvención de la Diputación de Cádiz y el apoyo del Ayuntamiento de Ubrique.

Los actos de presentación del libro incluyen una serie de actividades entre las que destacamos las del dia 1 de diciembre de 2017 con una sesión de “Aprendizaje y partituras de canciones de columpios” a cargo de Celia Ramos Jiménez en el Salón de Actos del I.E.S. Ntra. Sra. de los Remedios, mientras que a las 12,00 horas del día 2 de diciembre, en el Convento de Ubrique, actual sede del futuro Museo de la Piel, tendrá lugar el acto de presentación del libro y su CD que será seguido por otras actividades que incluyen el montaje de un columpio, con muestra de canciones de las recogidas en el libro y un taller gastronómico donde se degustarán platos típicos de la Sierra, a cargo del cocinero Antonio Orozco.

Romanos de Ubrique organiza la VIII Bajada Romana por la calzada Benaocaz- Ubrique (2, 3 y 4 de junio de 2017).

Por octavo año consecutivo, la Asociación Cultural Romanos de Ubrique, en colaboración con el Ayuntamiento de Ubrique y con el patrocinio de varias empresas de la localidad,  organiza la Bajada por la calzada de Benaocaz a Ubrique. Este año se va a celebrar a principios de junio (del viernes 2 al domingo 4 de junio) en lugar de a finales de ese mismo mes como se había hecho en las últimas ediciones.

La bajada por la calzada está rodeada de actividades culturales y lúdicas a lo largho de todo el fin de semana y que se inician el viernes por la tarde con un mercado de artesanía, un taller de cerámica y un desfile de la centuria ocuritana de la Legio X, que defiende el oppidum ocuritano, acompañada por un grupo de puellae gaditanae (bailarinas gaditanas famosas desde la época púnica) por distintas plazas y calles del centro de Ubrique.

A las 21,30 horas la sacerdotisa del culto imperial, Postumia Honarata (la sin par Paqui Viruez), ofrecerá un pregón en la Plaza del Ayuntamiento y a continuación el cónsul de Roma (Joaquín Ramón Gómez), desplazado hasta aquí expresamente desde su mansión de la sierra, y acompañado por varios senadores del Ordo Ocuritanorum, inaugurará las jornadas de la VIII Bajada en nombre del emperador.

Cartel grande

Cartel de la VIII Bajada Romana, obra de Eduardo Calvo, dedicada a la sacerdotisa Postumia Honorata

Era, por tanto, obligado que el cartel de esta edición estuviera dedicado a Postvmia Honorata. que desde hace unos meses hace su aparición los segundos sábados de cada mes en la ciudad donde tan fielmente desarrolló su actividad social y religiosa. Actividad atestiguada por el pedestal de su perdida estatua, que se conserva en el Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique (C.I.H.U.), que estará abierto en su horario habitual  y donde pueden contemplarse, además del mismo, las reproducciones de los dos epígrafes de los emperadores Antonino Pío y Commodo hallados en el foro de Ocuri en una sala dedicada a la ciudad romana.

En la mañana del sábado y tras ser trasladados los recreantes (imprescindible llevar vestimenta romana) hasta la plaza del ayuntamiento de Benaocaz, se iniciará la bajada por la antigua calzada, camino milenario utilizado desde la más remota prehistoria, que culminará a mediodía con la entrada en Ubrique y con un gran desfile en el que participará la Legio XXX Ulpia Victrix, desplazada desde sus cuarteles de Hispalis (Sevilla) donde están al servicio del emperador italicense Marco Ulpio Trajano, nuestro señor.

La Legio XXX Ulpia Victrix, que participó en las victoriosas guerras en Dacia (102-106 d.C.) destaca por su uniformidad, marcialidad y adiestramiento…¡todo un espectáculo ver su desfile y sus maniobras!.

Legio XXX

Ejercicio de adiestramiento de la Legio XXX Ulpia Victrix en Itálica (Sanbtiponce, Sevilla) en una foto publicada en su Facebook

A lo largo de todo el día estarán abiertas las tiendas del mercado y la taberna romana y se desarrollarán diversas escenas de la vida romana como venta de esclavos, bailes de las puella gaditanae, combates de gladiadores, espectáculo de cetrería, talleres de reproducción de cerámica romana, etc… Otra de las novedades de este año es la incorporación de un grupo de guerreros íberos que combaten contra la centuria ocuritana y que ya han demostrado su valor en los enfrentamientos (simulados claro…) habidos en las representaciones efectuadas en el yacimiento en los días de visitas tematizadas.

Tras los desfiles, habrá una comida de hermandad para todos aquellos con vestimenta de romano/a.

Durante la mañana del domingo se abrirán de nuevos las tiendas de artesanía y seguirán las actividades. El yacimiento estará abierto en su horario habitual de fin de semana y con sus visitas guiadas como siempre, así como el Centro de Recepción que proyecta un audiovisual y el bar de Ocuri regentado por Antonius Mateus, insigne mesonero y mejor ciudadano.

Ofrenda mausoleo

Una patricia ocuritana (Josefina Herrera) realiza una ofrenda a los difuntos en el interior del Mausoleo de Ocuri (Foto: Luis Rodríguez).

Desde aquí animo a todos aquellos interesados en la Historia y Cultura romanas a venir a Ubrique este fin de semana y revivir el esplendoroso pasado de la ciudad romana de Ocuri. ¡Ave et Vale!.

La sacerdotisa augustal Postumia Honorata regresó a la ciudad romana de Ocuri (Ubrique, Cádiz)

El pasado sábado, 11 de marzo, la sacerdotisa augustal Postumia Honorata, natural de Barbesula (en la desembocadura del río Guadiaro, San Roque, Cádiz), hija de Cayo Postumio Optato, regresó por unas horas al que fuera su lugar de consagración sacerdotal, a la ciudad romana de Ocuri, donde vivió, desarrolló su actividad religiosa y seguramente murió en la segunda mitad del siglo II después de Cristo.

Debemos este feliz acontecimiento recreacionista a la Asociación Cultural Romanos de Ubrique, organización sin ánimo de lucro que  nació con la intención de poner en valor el patrimonio histórico cultural de la Sierra de Cádiz, con especial énfasis en el yacimiento de Ocuri (Ubrique). Su colaboración, cada vez más activa, con el Ayuntamiento de Ubrique en potenciar, dinamizar y mejorar las visitas guiadas a la ciudad romana, ha dado un paso más hacia adelante incorporando pequeñas escenas de recreación histórica de lo que debió ser la vida cotidiana en dicha ciudad. Escenas representadas por los voluntarios y asociados con gran brillantez en este pasado fin de semana y que demuestran el gran trabajo de estudio y documentación que hay detrás de ellas.

Postumia en el foro

La sacerdotisa de los cultos imperiales, Postumia Honorata, reaparece en el Foro de la ciudad romana de Ocuri (Ubrique, Cádiz). Fotografía de Luis Rodríguez “Elalemán”.

La aparición de la sacerdotisa en lo alto del foro de Ocuri , tras salir de lo que hoy son las ruinas de la Casa de Juan Vegazo, el descubridor del yacimiento a finales del siglo XVIII, que muy posiblemente estuviera construida sobre uno de los templos romanos, dicen que fue espectacular. Postumia (Paqui Viruez) asombró a los asistentes volviendo a su lugar de residencia casi 2000 años después de su muerte, narrando su historia, su vida y los merecimientos que hicieron que su padre, con aprobación de los decuriones municipales, le erigiera una estatua con su correspondiente pedestal honorífico en el foro ocuritano. Acto en el que, según consta en la inscripción, hoy día restaurada, conservada y expuesta en el Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique (San Juan de Letrán), se dio un banquete público en su honor.

La jornada siguió con una serie de combates entre los legionarios de la Décima y un grupo de guerreros íberos, recientemente incorporados a la asociación, así como diversos desfiles y maniobras, como la famosa “testudo” (tortuga) defensiva. También se efectuaron actos junto al Mausoleo de Ocuri, donde se realizaron ofrendas en honor a los difuntos.

Combate 1

Combate en el Foro de Ocuri (Fotografía de Luis Rodríguez “Elalemán”)

Combate 2

Otro aspecto del combate en el Foro ocuritano (Foto Luis Rodríguez “Elalemán”)

Uno de los objetivos de esta asociación es, precisamente, el fomento y difusión del conocimiento de la vida, costumbres y cultura romanas en nuestro ámbito geográfico inmediato y para ello dispone de dos grupos de trabajo diferenciados, uno de ámbito histórico general y otro exclusivamente castrense encarnado por la centuria de la Legio X “Equestris”, de época tardorepublicána (la original fue constituida por Julio César en el 61 a.C.) y que fue el origen de la asociación. La Legio X lleva siete años organizando y realizando la Bajada Romana por la calzada desde Benaocaz a Ubrique (siempre en un fin de semana de finales de junio) que cada año se supera con mayor participación y con un mayor número de actividades culturales y lúdicas.

Precisamente, la recuperación de la antigua calzada, de origen romano, es otro de los objetivos primordiales de la asociación, un legado histórico y patrimonial de primer orden que en los últimos decenios ha sufrido constantes destrozos. Para ello se va a organizar para Junio la VIII Bajada Romana que se va  a acompañar de nuevo con actos culturales, conferencias y jornadas de actividades recreacionistas romanas de las que ya iremos dando cuenta.

Cartel VI Bajada Romana

Cartel de la VI Bajada de la calzada Benaocaz- Ubrique (2015)

El trabajo de reconstrucción histórica que se realiza, previa documentación y con asesoramiento de especialistas, se ve plasmado en la creación de indumentaria, tanto civil como militar,  utensilios, armas, enseñas, objetos cotidianos como cerámicas, adornos, elementos suntuarios, etc…que paulatinamente se van incorporando a las representaciones, todo ello como hemos dicho con una finalidad fundamentalmente didáctica, pedagógica y divulgativa.

Además de los legionarios de época republicana y el grupo de íberos recién incorporados, la asociación cuenta con varias matronas patricias (Constancia y Flavia), una pequeña domina niña (Tulia), una esclava (Marcia), la sacerdotisa Postumia y varios ciudadanos ocuritanos.

Ocuritanas

Un grupo de “ocuritanas” (sacerdotisa, matrona, esclava y pequeña domina) abandonan juntas el foro y nos enseñan su indumentaria (Foto: Luis Rodríguez “Elalemán”).

Desde el sábado 14 de enero de 2017 y tras acuerdo con la Concejalía de Cultura, Festejos y Turismo del Ayuntamiento de Ubrique, el segundo sábado de cada mes, los miembros de la Asociación Romanos de Ubrique apoyan y dinamizan las visitas guiadas a la Ciudad Romana de Ocuri, que tanta atención de público llevan teniendo desde la reapertura del yacimiento arqueológico a finales de 2014 tal y como dimos cuenta desde este blog.

Grupo en entrada

El grupo recreacionista que participó el 11 de marzo de 2017 en la reaparición de Postumia Honorata en la ciudad romana de Ocuri

Desde aquí no solo felicitar tanto a la Asociación Romanos de Ubrique como al Ayuntamiento de Ubrique por esta importante iniciativa, que a buen seguro redundará en la calidad de la difusión histórica del rico legado romano de nuestra sierra, sino que constituye, para mí, un motivo de satisfacción personal por el hecho de que el trabajo que, junto con muchos otros compañeros y compañeras, hemos realizado, desde hace más de 20 años, para recuperar y poner en valor este yacimiento romano se vea, hoy día, recompensado…Gracias, de verdad, a todos los que lo hacéis posible…éste era nuestro objetivo…que Ocuri  ¡volviera, al fin, a estar viva!.

Treinta años de la “Carta Arqueológica” de Benaocaz (Cádiz)

Retomo, tras unos meses de ausencia por una grave enfermedad de la que intento recuperarme,  las publicaciones en mi blog y lo hago para conmemorar un hecho que ha marcado profundamente mi vida profesional y particular y del que hoy (28 de abril) se cumplen nada menos que 30 años.

En esta fecha, en 1986, presentaba en la Universidad de Sevilla mi Memoria de Licenciatura denominada “Carta Arqueológica del término municipal de Benaocaz (Cádiz)”, bajo la dirección del catedrático de arqueología de dicha universidad Dr. D. Manuel Pellicer Catalán.

A principios de los años ochenta, aún antes de que existiera la Junta de Andalucía, el Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Sevilla, con D. Manuel Pellicer y  Dª Pilar Acosta a la cabeza, inició una ambicioso plan de sistematización para el conocimiento arqueológico de las provincias de Huelva, Cádiz y Sevilla (en las dos primeras aún no había facultades de Historia). Para ello, los recién licenciados que teníamos claro que nuestra carrera profesional debía ser la arqueología, fuimos coordinados y dirigidos para realizar las primeras investigaciones y prospecciones sistemáticas en base a unidades geográficas, fueran comarcas naturales como los Alcores o el Aljarafe sevillano, o bien en base a términos municipales. El objetivo común era no solo recopilar, inventariar, investigar y dar a conocer los centenares de yacimientos arqueológicos de nuestros respectivos ámbitos de trabajo, sino que estos documentos fueran la base de un posterior planteamiento de protección ante el progresivo desarrollo constructivo que se estaba produciendo en aquellos momentos y que desde Madrid era ya muy difícil de controlar. Recuerdo la anécdota de cómo se dolía D. Manuel  Pellicer de no haber podido impedir la destrucción, por la acción de una cantera para materiales de construcción, de buena parte de un yacimiento que hubiera sido un pilar importante en el conocimiento de la protohistoria del Bajo Guadalquivir, Torres Alocaz (Utrera, Sevilla).

En este sentido, desde 1976, al poco de iniciar la carrera, me puse a colaborar en los equipos de urgencia con los que el por entonces conservador del Museo Arqueológico de Sevilla, D. Fernando Fernández intentaba controlar, sin medios ni personales ni materiales, aquella época de desarrollismo. Mis compañeros colaboradores del arqueológico de aquellos tiempos, echamos literalmente “los dientes” en arqueología bajo su coordinación. Fueron años de trabajo duro, sin remunerar, pero donde aprendimos lo que era esta profesión en su vertiente más cruda.

Entre estos trabajos de urgencia,  junto con mi buen amigo y compañero Juan José Ventura, desarrollé una actividad de seguimiento y control arqueológico de varios equipos de espeleólogos sevillanos que habían localizado una amplia zona repleta de cavidades tectónicas en las inmediaciones de Benaocaz (Cádiz) y que, al encontrar restos, los habían depositado en el museo arqueológico de Sevilla. No solo aprendí lo que era la espeleología, sino que tuve que federarme en esta especialidad deportiva que practiqué durante estos años (1979-1983), antes de que la enfermedad que desde entonces padezco me lo hiciera casi imposible. Acompañé a “aquellos locos maravillosos” en más de 40 cavidades y en una quincena de ellas recuperamos restos arqueológicos que demostraban la existencia de una extensa comunidad del Neolítico Andaluz en aquel singular paraje. Unos años después también colaboraron conmigo los grupos espeleológicos de Jerez y de Ubrique. En este último no sólo conseguí buenos apoyos a mis investigaciones, sino que me ofrecieron su generosidad y una sana amistad que aún perdura.

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Fotografía del invierno de 1985 durante las prospecciones del término municipal de Benaocaz (Foto: Luis Javier Guerrero Misa)

Cuando D. Manuel y Dª Pilar conocieron mis trabajos y yo les pedí hacer el grado de la carrera me insinuaron que debería incorporarme al grupo de “cartas arqueológicas”, algo que acepté de inmediato, como no podía ser de otra forma.

Entre 1984 y 1986 realicé no solo las primeras prospecciones autorizadas por la recién creada Consejería de Cultura, sino que practiqué las primeras excavaciones de urgencia de esta nueva etapa de la arqueología andaluza en los yacimientos de Archite (tardomedieval) y Peñón Gordo (prehistórico, ibérico y romano), ambos en el término de Benaocaz.

La excavación del despoblado medieval de Archite, una de las famosas 7 villas dadas al Marqués de Cádiz por los Reyes Católicos tras conquistar la sierra, fue el primer resultado directo tanto de la elaboración de la carta arqueológica (por entonces aún en curso) como de mi primera denuncia de peligro de destrucción del yacimiento por obras constructivas.

El segundo resultado de la carta arqueológica, aún más importante, se produjo al año siguiente, en 1987, ya que lo descubierto por mí en el Barrio Alto de Benaocaz durante la ejecución de la carta, me dió argumentos para paralizar la faraónica obra de construcción de una rotonda de circunvalación de Benaocaz que iba a arrasarlo por completo. No obstante, a pesar de mis informes, tuve que plantarme literalmente delante de las excavadoras para que no siguieran destruyendo el barrio de origen medieval.

La carta arqueológica de Benaocaz fue la pionera no solo en la Sierra de Cádiz, sino también en la provincia y abrió camino a una sistematización de los datos arqueológicos que hoy día consideramos como la piedra angular de los planeamientos urbanísticos de nuestros municipios.

Luego prospecté el término de Villaluenga, de Grazalema, de Prado del Rey, de Ubrique y de El Bosque, aunque no con la misma intensidad que el de Benaocaz, pero mis datos pasaron al catálogo de yacimientos de la Consejería de Cultura.

Treinta años después la mayoría de mis estudios siguen vigentes, aunque, lógicamente, hay cosas que hoy no firmaría; todos evolucionamos y la arqueología es de las ciencias que más progresan y sobre todo en la actualidad con equipos multidisciplanares que han dado una perspectiva, mucho más técnica incluso, a nuestras investigaciones. Por eso, no entiendo que algunos colegas (algunos incluso fueron amigos…) estén obsesionados por intentar demostrar que me equivoqué en escritos de hace veinticinco o treinta años (¡ya han tardado!), cuando lo que deberían hacer, en mi opinión, es desarrollar sus investigaciones de “motu proprio”, con sus aportaciones actuales, con medios que yo hace treinta años no podía ni imaginar y con un conocimiento previo que yo no tuve porque no existía.

Como muestra un botón, hace muy pocos días un colega ha presentado la pieza del mes de abril en el Museo de Jerez, precisamente un vaso neolítico de las Simas de la Veredilla de Benaocaz, que fue donado al museo por el grupo espeleológico GIEX y que yo pude estudiar, dibujar y publicar en 1987 gracias al mismo donante. En la charla no solo no me nombró como descubridor científico de Veredilla (y hasta ahora único estudioso de la misma), sino que obvió conscientemente la publicación del vaso objeto de la propia charla en el Anuario Arqueológico de Andalucía (publicación que conocía a la perfección pues alguien del público, en el ruego de preguntas, le inquirió el dato…por lo que no tuvo más remedio que darlo y por consiguiente nombrarme con evidente disgusto). Lo peor es que en la publicación de la charla en la web del museo se ve con claridad cómo no aparece esta publicación en la bibliografía, en un claro intento de silenciar mi trabajo… En fin, hay actos que por sí solos califican a quién los hace…

Vaso de Veredilla Sima Lentisco

Vaso neolítico de la Sima del Lentisco del complejo de las Simas de la Veredilla publicado por mi en el Anuario Arqueológico de Andalucía (diapositiva de Antonio Santiago Pérez).

Parece que algunos no me perdonan que haya llegado antes que ellos, que haya sido pionero en tantos aspectos en la sierra gaditana, un “pathfinder” que dicen los británicos, cuando, en el fondo,  gracias a mis trabajos ellos han tenido base para hacer los suyos.

Para los que estén interesados en obtener la carta, a pesar de los errores que pueda tener y del tiempo transcurrido, aquí les dejo el pdf.

carta arqueologica benaocaz AAA 1987

 

 

 

 

 

COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN “PAPELES DE HISTORIA” DE LA SIERRA DE CÁDIZ SOBRE LA RESTAURACIÓN DEL CASTILLO DE MATRERA

Publico en este mi blog el comunicado de la Asociación “Papeles de Historia” de la Sierra de Cádiz, de la que soy miembro, sobre el, a nuestro juicio, nefasto resultado de la reciente restauración de la Torre del Homenaje del Castillo de Matrera en Villamartín (Cádiz).

“La asociación “Papeles de Historia” de la Sierra de Cádiz, compuesta por historiadores, arqueólogos, historiadores del arte y antropólogos, lleva 30 años defendiendo el Patrimonio Histórico, Arqueológico y Etnográfico de la sierra gaditana.

Cuando hace unos pocos años, se anunció la restauración de la Torre del Homenaje del castillo de Matrera (Villamartín, Cádiz), nos congratulamos de la iniciativa, pues sin duda era una de las estructuras patrimoniales con mayor peligro de pérdida irreparable de toda la comarca. Uno de nuestros miembros ya denunció el deplorable y peligroso estado de la torre a principios del decenio pasado. El colapso y derrumbe de dos de sus bóvedas en 2013, mientras se aprobaba el segundo proyecto de restauración, ya que el primero había sido rechazado por la Comisión Provincial del Patrimonio Histórico de Cádiz (puede verse la correlación de hechos y fechas en el  BOPA 278 de 03/08/2013)), agravaron su ya precaria situación.

El hecho de que el propietario de la finca en la que se inscribe la fortificación afrontara en solitario, sin ayuda oficial, la restauración del monumento que es B.I.C., es digno de elogio en mitad de un panorama en el que la iniciativa privada en patrimonio brilla por su ausencia en nuestra comarca.

La terminación de las obras de restauración a principios de este año, ha generado una viva polémica que, convertida en viral por los medios y las redes sociales, ha traspasado el ámbito comarcal para convertirse en nacional e internacional.

A la vista por un lado, de los resultados de estas obras de restauración  y  por otro la amplitud de la controversia originada por las mismas, esta asociación quiere expresar su posicionamiento ante la lamentable situación creada por lo que realiza las siguientes puntualizaciones:

1.- El resultado final de las obras de restauración de la Torre del Homenaje del castillo de Matrera distorsiona gravemente la interpretación, lectura y visión de los restos que quedaban del edificio castral, pues la obra nueva prima de tal manera  sobre éstos, que se desvirtúa por completo el monumento al que se pretendía proteger. La obra nueva absorbe y en gran parte anula a la obra antigua, por lo que el bien de interés cultural restaurado ha quedado irreconocible. En este sentido no creemos que se cumpla estrictamente con lo estipulado en el artículo 20, punto 4, de la Ley 14/2007 de Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía, pues una cosa es “evitar las confusiones miméticas” de las partes nuevas añadidas y otra que sean de tal magnitud que abrumen y casi anulen al bien de interés cultural.

2.- Todo ello proviene de un proyecto de restauración que consideramos muy arriesgado, excesivamente intervencionista en el monumento y que apunta a un protagonismo de la arquitectura de vanguardia que debería haberse dejado para otro tipo de construcción y no para una restauración de emergencia como era este caso. Decía Cesare Brandi, uno de los mayores ideólogos de la teoría de la restauración moderna, que el restaurador no debe ser “artista” y aquí nos parece que en este proyecto la solución arquitectónica ha sido más importante que el objetivo primordial de conservar el monumento.

3.- Evidentemente, este proyecto fue aprobado por la Comisión Provincial del Patrimonio Histórico en su momento, por lo que creemos que no se evaluó correctamente el impacto que sobre el bien a proteger iba a tener, primando más a la obra arquitectónica nueva que a las ruinas de la torre. Tampoco parece que se haya tenido en cuenta su impacto visual sobre el paisaje en el que se sitúa la fortaleza, provocando una ruptura del mismo. No es este el sitio más adecuado para plantear el evidente divorcio que parece que existe entre las nuevas teorías de la restauración arquitectónica y muchos profesionales del patrimonio, pero en todo caso es palpable que no hay sintonía tampoco con la sociedad civil que se ha hecho rápidamente eco de la polémica. Ha faltado por tanto, a nuestro juicio, un debate mucho más multidisciplinar, en el que deberían haber tenido voz otros profesionales del patrimonio, no solo arquitectos y arqueólogos (que parece que si los hubo en las fases iniciales del proyecto y estudios paramentales previos), sino también de la restauración pétrea, de la interpretación histórica, del medio ambiente e incluso del paisajismo.

4.- Hubiera sido mucho más acertado, desde nuestro punto de vista como profesionales del patrimonio que somos, haber realizado una consolidación en profundidad de los restos que quedaban de la torre, dejándola tal y como ha llegado a nuestros días, en una acción de respeto hacia la propia evolución histórica del monumento, conservando la huella que el tiempo había dejado sobre la torre. Estabilizarla, consolidarla estructuralmente y protegerla con impermeabilizantes e hidrofugantes (sobre todo en llagueados, restos de las bóveda, restos de tapiales, etc…) no solo hubiera sido mucho más adecuado desde el punto de vista histórico, sino que hubiera sido incluso más económico que una restauración del calibre de la que se ha efectuado.

I

Panorámica de la fortaleza medieval de Matrera, su Torre del Homenaje y su entorno paisajístico antes de su restauración (Fotografía de Alejandro Pérez Ordóñez).

5.- Pensamos que era absolutamente innecesario recuperar la volumetría de la torre, pues tal recuperación ha terminado creando un efecto rayano en lo reconstructivo, aunque se empleen materiales nuevos y diferenciados,  lo que entraría en contradicción con el antes citado artículo 20, punto 4, de la Ley del Patrimonio Histórico de Andalucía. No se ha restaurado lo que había llegado hasta nuestros días, sino que se ha recreado la visión que, hipotéticamente, tuvo la torre en alguno de sus momentos constructivos, sin que sepamos cuál de ellos. Hoy día,  hay suficientes medios informáticos, incluso muy asequibles, que hubieran ofrecido al espectador la recreación virtual de cómo pudo haber sido la torre, sin tener que transformar los restos de la misma. Con un  simple ordenador, situado en el museo por ejemplo, el interesado hubiera podido ver las distintas fases constructivas, su evolución y su progresivo abandono, todo ello sin intervenir sobre los restos.

6.- Igualmente ocurre con la distorsionada visión que presenta actualmente la torre desde su parte trasera, ya que la construcción de dos grandes contrafuertes ofrecen un panorama confuso que impactan notablemente y contrastan con los restos que realmente quedaban de esta zona. Estos contrafuertes y el coronamiento superior de la obra nueva, que incluso deja un paño antiguo “flotante”, no parecen que terminen de cumplir, por la magnitud de los mismos, con los criterios de reversibilidad impuestos por el art. 20, punto 3 de la Ley 14/2007 de Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía.

7.- Existen elementos de la obra nueva que son interpretativamente confusos a simple vista, como la coronación del supuesto tercer cuerpo de la torre y el ya citado paño “flotante”, unos casetones que se aprecian en la parte baja interior de la torre o el por qué se ha extraído o diferenciado la merlatura que estaba amortizada en la última fase de construcción o reparación del edificio, falseando una de las etapas históricas que sí había llegado hasta nuestros días. Como se puede apreciar en las fotos anteriores a la restauración, se ha eliminado, bajo la nueva obra, parte de esa etapa constructiva posiblemente realizada por el concejo sevillano en la segunda mitad del siglo XIV. Uno de los preceptos esenciales de la teoría de la restauración es que “La Historia no debe eliminarse”. En consecuencia, creemos que este hecho claramente contraviene lo redactado en el artículo 20, punto 2, de la citada Ley del Patrimonio Histórico.

8.- Entendemos que la pretensión de dar el color supuestamente original de la torre (imaginamos que en su última reforma del siglo XV) a la obra nueva, no respeta la propia evolución histórica del edificio a la que antes hemos aludido y a la visión que en el último siglo hemos tenido del mismo, a nuestra memoria visual en suma. Uno de los principios básicos de la teoría de la restauración dice que  ésta debe ser fácilmente reconocible, aunque invisible desde la distancia a la cual la obra va a ser observada para no romper la unidad que se quiere recuperar. Éste no es nuestro caso, pues su visión, tanto de lejos como de cerca, es tan desconcertante que podríamos intuir que también podría incumplir el artículo 33 de la citada ley que dice que “se prohíbe toda construcción que altere el carácter de los BIC o perturbe su contemplación”.

9.- Por último, la defensa que se hace desde personas cercanas a la obra de restauración argumentando que esta problemática es una mera cuestión de “gustos”, es totalmente falaz puesto que hay, a nuestro juicio, suficientes elementos técnicos, metodológicos e incluso legislativos que son más que discutibles y que arrojan certeras sombras de duda sobre esta intervención en Matrera.

En definitiva, con este comunicado queremos dejar constancia de nuestra posición contraria a los resultados de la obra de restauración realizada sobre la Torre del Homenaje del castillo de Matrera y lamentamos que este tipo de intervenciones sobre el patrimonio, que no es la primera vez y seguramente no será la última que se produzca, terminen teniendo el efecto contrario al deseado, generando un daño no solo al propio patrimonio histórico que se pretendía proteger, sino dando una imagen de sociedad poco sensible con el respeto a nuestra legado histórico.”

IV

Torre del Homenaje del castillo de Matrera (Villamartín, Cádiz) antes de su restauración (Fotografía de Alejandro Pérez Ordóñez).

 

 

 

 

 

Confirmación de la ceca hispano-romana de Ocuri (Ubrique, Cádiz)

Lo prometido es deuda. Hace unos meses os informaba que en el transcurso de la revisión de un artículo que la revista numismática hispano-francesa OMNI me había solicitado sobre la nueva moneda de Ocuri aparecida hace un par de años, me indicaron la existencia de otra moneda (la tercera por tanto) que presentaba las mismas características de las dos conocidas hasta ahora y que, por error, se habían adscrito a la ciudad romana de Iptuci, sita en el Cabezo de Hortales, en el término municipal de Prado del Rey (Cádiz). De este hecho di cuenta en este mismo blog y prometí que publicaría aquí y en otros lugares públicos el artículo completo, que incluye ya a las tres monedas.

En julio pasado se publicó, finalmente, este artículo con el título “Confirmación de la ceca hispano-romana de OCVRI (Ubrique, Cádiz)” en el número 9 de esta revista, en las páginas 105 a 117.

En este artículo, destinado al mundo numismático que no conoce a priori nuestro yacimiento, hago una introducción sobre el yacimiento del Salto de la Mora explicando su descubrimiento a finales del siglo XVIII por Juan Vegazo, auténtico pionero de la arqueología de campo andaluza, así como un breve repaso a la historiografía de la ciudad hasta la reciente reapertura al público que, vivamente, aconsejo.

Lógicamente, el tema central es la descripción de las tres monedas que hemos adscrito a la ceca de Ocuri, detallándolas y analizando sus principales características. Además intento relacionar lo que sabemos de cada una de ellas y aprovecho para realizar un somero análisis de las emisiones de la ceca de Iptuci para despejar dudas. Incluyo no solo fotos de las tres, sino un trabajo de dibujo a partir de la vectorización de la segunda moneda que nos ha aportado nuestro compañero y amigo, el antropólogo Manuel J. Castro, de la Asociación “Papeles de Historia”.

Dibujo vectorizado del anverso de la segunda moneda de Ocuri realizado por Manuel J. Castro y recogido en el artículo de OMNI nº 9.

Dibujo vectorizado del anverso de la segunda moneda de Ocuri realizado por Manuel J. Castro y recogido en el artículo de OMNI nº 9.

Dibujo vectorizado del reverso de la segunda moneda de Ocuri realizado por Manuel J. Castro y recogido en el artículo de OMNI nº 9.

Dibujo vectorizado del reverso de la segunda moneda de Ocuri realizado por Manuel J. Castro y recogido en el artículo de OMNI nº 9.

Espero que estos hallazgos no sean los últimos, pues estoy convencido que, a pesar de que sospechamos que la emisión pudo ser muy corta en tiempo y cantidad, pueden aparecer nuevos ejemplares tanto en colecciones particulares como en museos que estén mal catalogadas. La difusión a través de un órgano de la comunidad numismática internacional como es la revista OMINI, ayudará notablemente a su conocimiento y podría contribuir a la “aparición” de nuevos ejemplares.

Como termino diciendo en este artículo, quedamos, por tanto, a la espera de la identificación de nuevas monedas de esta ceca por lo que se impone la revisión de muchas colecciones, tanto públicas como privadas y que podamos estudiarlas, analizarlas y catalogarlas adecuadamente. La aparición de estas monedas que fueron acuñadas en la ciudad romana de Ocuri, representan no solo la confirmación de la existencia de esta nueva ceca de la Hispania Ulterior, sino que, para los que estudiamos este impresionante yacimiento arqueológico, se convierten en un hito importante para el avance en la investigación de los orígenes, desarrollo económico-social y evolución histórica de esta ciudad romana de la sierra gaditana.

Os paso enlace al pdf del citado artículo: Ceca de Ocuri Luis Javier Guerrero Misa

PD: Por cierto, hay algunos señores, sobre todo blogueros,  que no tienen el más mínimo escrúpulo ni respeto hacia los derechos de autor y hacia las investigaciones, a veces costosas, que historiadores y arqueólogos hacemos. Hoy día, con la facilidad que da Internet se copian tanto textos como fotografías o dibujos con absoluta desfachatez e impunidad al no citarse su procedencia y/o autor. Todos los que me seguís en este blog, sabéis que yo soy el primero en poner a disposición de compañeros de profesión, amigos y público en general mis investigaciones, comentarios u opiniones pues el fin último de este blog es, ha sido y será, siempre, la difusión del conocimiento. Pero lo que me parece absoltamente despreciable es utilizar los trabajos de los demás para atribuirse supuestos méritos. Yo no soy historiador, ni arqueólogo para ponerme medallas, pero, por favor, si usaís mis investigaciones, mis textos y mis fotografías, decid la procedencia. Gracias

“Identificada una tercera moneda de la ceca de Ocuri (Ubrique, Cádiz)”

Hace unos meses, la revista numismática franco-española OMNI me pidió que escribiera un artículo sobre la moneda acuñada en Ocuri (Ubrique, Cádiz), tras publicarse en este mismo blog un pequeño estudio que realicé, apresuradamente, después de su aparición en un foro de identificación numismática en Internet. Podéis ver el artículo en este mismo blog en la sección dedicada a la ciudad íbero-romana que sigo investigando.

La revista OMNI se edita en formato digital desde 2009 y entre sus fines principales está la contribución a que la comunidad de investigadores y coleccionistas estreche sus lazos y que la numismática se enriquezca mediante sus interrelaciones y vínculos con la Historia y la Arqueología. La revista está dirigida por un comité editorial franco-español y por un comité científico internacional de gran prestigio con eminentes numismáticos, arqueólogos y profesores de universidad. Por tanto, puede decirse que en OMNI, arqueólogos, numismáticos e historiadores comparten sus investigaciones para asegurar una cohesión y colaboración de estos dominios hasta ahora bastante herméticos entre sí.

La revista es semestral y su distribución es internacional, principalmente en los países francófonos e hispanohablantes. Los temas cubiertos por OMNI son muy variados ya que la revista publica trabajos numismáticos con la única condición de que sean originales y validados científicamente por el comité científico (evaluación a doble ciego), lo que garantiza cada uno de los artículos aceptados y publicados.

De este modo, tras enviar mi artículo a la redacción, uno de los revisores fue tan amable de indicarme que en el año 2009 una famosa casa de subastas de Antigüedades de Madrid expuso en su catálogo una moneda inédita, clasificada como un cuadrante de Iptuci siguiendo la clasificación de Villaronga. Era del tipo que como ya publicó el eminente arqueólogo y numismático portugués Antonio J. Marques de Faria correspondería a la ceca de Ocuri. En consecuencia, adquirí el catálogo de esa subasta en concreto y pude comprobar cómo el ejemplar madrileño tenía una tipología igual a las dos monedas hasta ahora identificadas (la del catálogo de Villaronga de 1994 y la que posee el coleccionista e investigador jerezano “Nummit” que hemos publicado en este blog y al que agradecemos de nuevo su amabilidad y sus informaciones que hemos usado en el artículo). La moneda exhibida en este catálogo se describe como : « Cuadrante. A/ Cabeza diademada y barbada a derecha. R/ Dentro de corona : estrella, creciente sobre cetro, debajo leyenda : OQVR. AE. 3,6 gramos. I-no. VIL-125/5. MBC. Muy rara »

Fotografía del catalogo de subastas donde apareció la tercera moneda de Ocvri.

Fotografía del catalogo de subastas donde apareció la tercera moneda de Ocvri.

Independientemente de un análisis más en profundidad, solo posible a través de las fotografías, comprobamos que nos encontramos que este ejemplar vendido en 2009 en Madrid sería la tercera moneda de Ocuri identificada con seguridad hasta ahora.

En un somero análisis, observamos que en este ejemplar falta la grafila del anverso, a excepción de un posible glóbulo en la zona superior y se aprecia mejor la barba por el grosor del mentón y algunos puntos en la zona inferior tal y como sucede en la segunda moneda. Se distinguen con claridad tanto la diadema como el peinado, que podría ser más bien un bonete radiado. En el reverso se aprecia el mismo desplazamiento del cuño de las dos monedas anteriores y se ven muy mal tanto la segunda estrella de cinco puntas como el glóbulo central del creciente. La clava es igual de estrecha que la de la segunda moneda y se aprecian muy bien los dos glóbulos de su extremo inferior.

Si colocáramos el lazo de la corona de laurel en su posición inferior, es decir con la clava hacia arriba, ésta se inclina a la derecha, igual que en la segunda moneda. La leyenda OQVR se aprecia perfectamente, con el mismo tipo de grafía de las otras dos, y el nexo de la V y la R queda igualmente bien reflejado. En definitiva, un magnífico ejemplar del que, tras ser subastado, desconocemos su paradero, presumiblemente en una colección particular.

Para nosotros, sobre todo, lo que queda claro es la confirmación de la existencia de una ceca en la ciudad íbero-romana de Ocuri que emitió semis y cuadrantes posiblemente durante un corto periodo de tiempo en época republicana. Estamos seguros, además, que irán identificándose nuevos ejemplares de esta ceca, por lo que se impone la revisión de muchas colecciones, tanto públicas como privadas.

En definitiva, la aparición de estas monedas que fueron acuñadas en la ciudad íbero-romana de Ocuri, significa no solo la confirmación de la existencia de esta nueva ceca de la Hispania Ulterior, como ya pusiera de relieve Marques de Faria hace algunos años con tan solo un ejemplar, sino que, para los que estudiamos este yacimiento arqueológico, se convierten en un hito importante para el avance en la investigación de los orígenes, desarrollo económico-social y evolución histórica de esta ciudad romana de la sierra gaditana.