La ciudad romana de “Ocuri” (Ubrique, Cádiz)

Vamos a continuación a incluir una serie de artículos, la mayoría publicados en los Anuarios Arqueológicos de Andalucía y en la Revista de la Asociación “Papeles de Historia”, sobre nuestras intervenciones, tanto de excavación de urgencia como de puesta en valor, de uno de los yacimientos arqueológicos más importante de la Sierra de Cádiz: la ciudad íbero-romana de “Ocuri” en Ubrique, yacimiento en el que estuvimos trabajando entre los años 1997 y 2004.

Introducción

La ciudad romana de Ocuri se sitúa en la cima del llamado Salto de la Mora (Ubrique, Cádiz), cerro desde el que domina y controla el paso natural hacia Benaocaz y la Manga de Villaluenga por un lado y la salida hacia el sur de la sierra hacia el Campo de Gibraltar por otro. Su estratégica posición, afianzada por sus murallas, su extensión y su disposición en recintos aterrazados nos indican que debió ser un municipio pre-romano y romano de gran relevancia, hecho que queda igualmente demostrado por la monumentalidad de los restos arqueológicos que aún hoy día conserva.

El descubrimiento de este yacimiento se realizó a finales del siglo XVIII gracias al celo de un agricultor ubriqueño, llamado Juan Vicente Vegazo, que compró el terreno con objeto de hallar una ciudad romana comparable a Pompeya, que por aquellas fechas estaba siendo intensamente excavada. Vegazo dejó constancia escrita de sus numerosos descubrimientos en unos diarios de excavaciones (hoy perdidos y de los que sólo conservamos textos fragmentados publicados por otros autores), en los que realizó numerosas anotaciones sobre la geología y estratigrafía del terreno, los descubrimientos tanto estructurales como de bienes mueble (cerámicas, monedas, esculturas, mosaicos, etc..) por lo que lo hemos considerado como un auténtico “pionero de la Arqueología Ilustrada” en Andalucía, aunque nunca había sido valorado hasta ahora.

Visitada y explorada desde finales del siglo XVIII, la ciudad no fue de nuevo excavada, con método arqueológico, hasta principios de los años setenta a iniciativas de Manuel Cabello, director de un famoso grupo de “Misión Rescate”de la localidad. En estas fechas se limpió, restauró y acondicionó una de las estructuras más significativas de la ciudad, un monumento funerario que pertenece a un tipo de Mausoleo/Columbario, único en el sur peninsular con muy pocos paralelos tipológicos en la Bética. En su interior alberga una serie de nichos y hornacinas donde debieron depositarse las urnas con las cenizas de los difuntos, así como las ofrendas de los familiares y sus imágenes, esculturas, etc… Debió pertenecer a una poderosa familia ocuritana o bien a un “”collegium funeraticium” (sociedad funeraria destinada a dispensar los servicios funerarios a sus afiliados). Se fecha en el siglo I d.C.

Igualmente destacable es su muralla ciclópea, de origen pre-romano, construida a base de grandes bloques calizos colocados “a hueso”, aunque restaurada en épocas posteriores, sobre todo en época tardopúnica y altoimperial (fechable, por tanto, entre los siglos V a.C. a II d.C.). La zona mejor conservada es su entrada Norte, donde pueden comprobarse partes de su antigua puerta con pilastras avanzadas al muro, escalones y molduras decorativas. En su parte interior conservaba algunas estancias del cuerpo de guardia que la defendía.

Tras su puesta en valor entre 1998 y 2000, se pueden ver restos correspondientes a su necrópolis extramuros, al menos tres viviendas, construcciones públicas, cisternas, una pequeña fuente, restos de calzadas, etc… dispuestas en varios recintos aterrazados y sucesivos. Destacan, en la parte media y superior del cerro, varias cisternas con tratamientos internos a base de argamasa hidráulica (“opus signinum”) de gran capacidad de embalse, así como un recinto rectangular amplio, rodeado de restos constructivos y en donde Vegazo halló dos inscripciones conmemorativas, dedicadas a los emperadores romanos Antonino Pío (142 d.C.) y Cómodo (186 d.C.) por los gobernantes locales de Ocuri (literalmente por decreto de los decuriones de la república de los ocuritanos) que podría identificarse como  el foro de la ciudad.

Sin embargo, es en la zona más alta, conformada por el último de los recintos, donde se mantienen los restos más importantes, que corresponden a una gran construcción, posiblemente de carácter público, que se han identificado como unas termas.

La ciudad es visitable, aunque actualmente su Centro de Recepción de Visitantes se encuentra cerrado, por lo que hay que dirigirse a la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Ubrique (Tfnos 956464900 y 956922975) que organiza visitas guiadas.

Vista desde Benaocaz del Salto de la Mora (Ubrique, Cádiz), donde se asienta la ciudad romana de "Ocuri".

Vista desde Benaocaz del Salto de la Mora (Ubrique, Cádiz), donde se asienta la ciudad romana de "Ocuri".


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Esta entrada fue publicada en Ocuri.

2 comentarios el “La ciudad romana de “Ocuri” (Ubrique, Cádiz)

  1. […] La ciudad romana de “Ocuri” (Ubrique, Cádiz) […]

  2. […] el siguiente comunicado: “La situación actual de abandono que atraviesa el yacimiento de Ocuri, acompañado con la dejadez y descoordinación que desde el Ayuntamiento y otras administraciones […]

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