Presentación

LJ GuerreroHola a todos. Me llamo Luis Javier Guerrero Misa. Soy Arqueólogo e investigo en la Sierra de Cádiz.

Me he animado a escribir en un Blog para dar a conocer mis trabajos en el mundo de la Arqueología, en el que llevo desde los 18 años (aunque con algún que otro paréntesis profesional). Espero poder compartir con todas aquellas personas interesadas en la Historia en general y en la Arqueología en particular, mi pasión por esta ciencia, sean o no profesionales de ella. Me gustaría que mis investigaciones, pero también mis dudas y mis problemas sobre la arqueología, lleguen al mayor número de personas. La Arqueología no tiene sentido si no se divulgan sus descubrimientos y no avanza si no existe publicación y discusión de las investigaciones de cada arqueólogo, de cada equipo de investigación. Creo firmemente en la difusión de nuestro trabajo, demasiado hermético, a veces, para la sociedad a la que estamos obligados a informar.

Por último, espero y confío que estas páginas sirvan para difundir el rico legado histórico y cultural de la comarca en la que vivo, la Sierra de Cádiz.

INICIADA LA INTERVENCIÓN ARQUEOLÓGICA DE APOYO A LA RESTAURACIÓN DE LA MURALLA CICLÓPEA DE “OCURI” (UBRIQUE, CÁDIZ)

El pasado día 7 de Abril, tras algunos meses de retraso por problemas presupuestarios, iniciamos la intervención arqueológica de apoyo a la restauración de la Muralla Ciclópea de la ciudad romana de “Ocuri” (Ubrique, Cádiz). El proyecto, autorizado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y financiado íntegramente por el Ayuntamiento de Ubrique, es codirigido por quién esto escribe y el arqueólogo Jesús Román Román, ambos miembros de la Asociación “Papeles de Historia”.

La intervención consta de dos fases de actuación bien diferenciadas. En la primera, que acabamos de iniciar, se van a limpiar las vegetaciones y los derrubios caídos en los últimos años las zonas que se excavaron entre los años 2000 a 2003, reactivándose los antiguos perfiles y preparando todo el sector del interior de la muralla caída para su restauración. Una vez realizada la limpieza se desescombrará toda la zona derruida y se procederá a un meticuloso trabajo de numeración y documentación (en dibujo y fotografía) de las grandes piedras ciclópeas movidas por la vegetación intrusiva para proceder a su desmontaje ordenado. Tras esta operación se intentará eliminar las grandes raíces que han ocasionado el derrumbe y se instalará un sistema de drenaje de aguas para impedir el embolsamiento en las zonas interiores e impedir nuevos procesos erosivos.

Limpieza del perfil Oeste de la zona interior de la Muralla Ciclópea de "Ocuri" (Ubrique) en los primeros días de intervención (Foto: Luis Javier Guerrero).

Limpieza del perfil Oeste de la zona interior de la Muralla Ciclópea de “Ocuri” (Ubrique) en los primeros días de intervención (Foto: Luis Javier Guerrero).

En la segunda fase, que se ha adjudicado a una empresa constructora de la localidad de reconocida experiencia, se volverá a montar las grandes piedras ciclópeas en su lugar de origen y se trabarán para impedir su desplazamiento. Este proceso será el más complicado y difícil de la intervención pues el porte y peso de algunas piedras es impresionante. Al mismo tiempo, toda el área afectada en la zona noroccidental de la muralla, así como el vano de entrada, que aún conserva los arranques de las pilastras que flanqueaban la puerta y varios de los escalones originales, será consolidada y restaurada.

Como ya expusimos en este mismo blog, afortunadamente, los dibujos y fotografías que se tomaron en la excavación del año 2003 y las que se hicieron en 2004 para un primer malogrado proyecto de restauración que no consiguió finalmente suficiente financiación, nos van a permitir ahora su correcta restauración pues sabemos la ubicación exacta de cada una de las grandes piedras ciclópeas.
Por tanto, recordamos que el objetivo principal de esta intervención arqueológica de apoyo a la restauración de la Muralla Ciclópea de “Ocuri”, es conseguir la total estabilización de la estructura muraria, eliminando no solo los peligros derivados de la acción bioturbadora de las plantas intrusivas y del ganado circundante, sino eliminando además las posibles presiones físicas y mecánicas que los sedimentos acumulados en su trasdós han venido ocasionándole en los últimos siglos, tras su “taponamiento” intencionado en el siglo XVIII.

Su posterior consolidación debe ir pareja a un proceso de nueva “puesta en valor” para su posterior inclusión en las visitas turísticas guiadas, que el Ayuntamiento quiere potenciar a corto plazo, al ser un elemento estructural imprescindible que nos ha suministrado una importantísima y valiosa información sobre el devenir histórica de esta notable ciudad íbero-romana de la Sierra de Cádiz.

 

Conferencia sobre la aportación de la Arqueología al conocimiento de la Frontera Cristiano-Nazarí

Este próximo jueves, 16 de enero de 2014, participaré en II ciclo de conferencias que ha organizado la Asociación de Amigos del Archivo de Jerez (bajo el epígrafe “Caminando por la Historia. La frontera en las fuentes documentales”) con la conferencia que he titulado “Aportación arqueológica al conocimiento de la Frontera y la Repoblación de la Sierra de Cádiz: los casos de Benaocaz y Archite”. El acto se celebrará en el Salón que la ONCE tiene en Jerez, en la calle Gaitán, a las 20,00 horas.

A pesar de que hace ya algunos años que no intervengo arqueológicamente en Benaocaz, para mí fue todo un orgullo que este pasado verano el Ayuntamiento de esta preciosa villa de la Sierra de Cádiz me invitara a dar el “Pregón” de sus fiestas de verano. Fue una noche especial y muy entrañable para mí y quiero aprovechar para agradecer a su alcalde, Juan Mangana, y a su teniente de alcalde, Ana Belén García, los detalles que tuvieron conmigo. Benaocaz fue la razón por la que mi devenir profesional terminara por decantarse por la sierra gaditana. La primera vez que pisé tierras benaocaceñas fue en 1978, mientras aún era estudiante en la Facultad de Historia de Sevilla y ya colaboraba con el incipiente grupo de estudiantes y licenciados que el entonces conservador (y luego director) del Museo Arqueológico de Sevilla, Fernando Fernández, organizó para poder desarrollar una primaria “arqueología de urgencia”. En  esos años grupos espeleológicos de Sevilla (ETES) y Jerez (GIEX) habían comenzado a explorar las cavidades y simas de la sierra gaditana y en las de Benaocaz, se hallaron algunas con restos arqueológicos de época neolítica. Acompañé al ETES durante varios años en sus exploraciones en las denominadas “Simas de la Veredilla”  de Benaocaz (ver en este mismo blog mi entrada sobre este tema) y, junto con mi buen amigo Juan José Ventura, realizamos el control arqueológico de las mismas. Ambos aprendimos mucho de estas simas y pasamos momentos inolvidables y muy emocionantes cuando descubríamos salas repletas de restos neolíticos, pero también tuvimos momentos de bastante peligro en su interior, tanto que estuve a punto de perder la vida en una de ellas, la S-6.

Cuando acabé la carrera, mi catedrático de Arqueología, Don Manuel Pellicer, me sugirió que realizara la “Carta Arqueológica de Benaocaz”, dada mi vinculación al término, como memoria de licenciatura (las antiguas “tesinas”) y así durante más de dos años lo prospecté, ya con permiso de la recién creada Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (tras recibir las transferencias de competencias desde Madrid en 1984). Fruto de ello fue mi publicación sobre la Carta Arqueológica de Benaocaz y como consecuencia directa de ella mi primera intervención arqueológica en la sierra, en el despoblado de Archite, donde se pudo documentar parte de una vivienda, con un hogar, y de una calle empedrada. La cantidad de cerámicas, algunas casi completas, tanto nazaríes, como cristianas de primeros del siglo XVI, que pudimos recoger en los dos sondeos, nos permitió fechar esa parte del despoblado y nos sugirió hipótesis sobre las posibles causas de su abandono a mediados del siglo XVI.

Luego seguirían mis intervenciones en el Peñón Gordo, en la Tireta y, sobre todo, en el Barrio Alto (también llamado turísticamente “Barrio Nazarí”) de Benaocaz.

Vista de la entrada al Barrio Alto de Benaocaz desde el Este en el año 2000 (Foto: Luis Javier Guerrero)

Vista de la entrada al Barrio Alto de Benaocaz desde el Este en el año 2000 (Foto: Luis Javier Guerrero)

El Barrio Alto de Benaocaz estuvo a punto de ser prácticamente destruido en 1987. El Ayuntamiento había encargado a los Servicios Técnicos de la Diputación el planeamiento y ejecución de una carretera de circunvalación del pueblo para poder expandirse hacia su zona alta y comunicar los extremos del mismo por una vía rápida que descongestionara las estrechas calles del centro de la villa. Esta obra afectaba de lleno al antiguo barrio alto, por entonces totalmente despoblado, además de a un puente y una fuente (El Tejar). Las obras se iniciaron en agosto de 1987 y tras ser avisado por un vecino de Benaocaz, me personé en el lugar de las primeras demoliciones y, a base de interrumpir el trabajo de los maquinistas, conseguí que pararan. Tras conversaciones con el entonces alcalde, Carlos Ramírez Gago, que accedió a escuchar mis argumentos y tras discutir con el arquitecto enviado por Diputación, denuncié los hechos ante la Delegación Provincial de Cultura que paralizó oficialmente la obra. Se realizó una reunión entre Ayuntamiento, Diputación y Cultura y se acordó que se hicieran una serie de sondeos arqueológicos y de estudios paramentales de los restos del Barrio, que desafortunadamente no estaba incluido dentro del Conjunto Histórico-Artístico hecho unos años antes desde Madrid, para comprobar la antiguedad y valía del mismo. Como dato curioso comentaré que los servicios técnicos de la Diputación habían clasificado a la mayoría de los restos de viviendas de los siglos XVI al XVIII como “cochineras”, “huertos” o “basureros” (sic). Algunas de estas “cochineras” aún tenían pilastras en sus portadas e incluso una un claro resto de haber tenido un escudo nobiliario en su fachada…

Fue así, como tras casi seis meses de excavaciones en distintos lugares del barrio y de estudiar el tipo de construcciones e incluso del empedrado de sus calles pudimos demostrar que el barrio había sido una parte importante de la villa, que se había originado en época tardorromana, que había sido habitado en época nazarí y ampliado en época moderna, tras su repoblación con vecinos cristianos en el siglo XVI y hasta su despoblamiento a finales del siglo XIX o principios del XX. Un barrio que conservaba, empero, un trazado urbanístico bajomedieval, con empedrados originales y con viviendas que pudieron estar “fortificadas” para afrontar los duros momentos del asalto final cristiano y que, luego, albergó casas señoriales, algunas de gran porte, como el llamado “Casinejo”. Unos años después se consiguió ampliar la delimitación del conjunto histórico-artístico de modo que incluyera el barrio, paradójicamente el más antiguo de la población.

Aunque la obra de circunvalación quedó paralizada, nunca se terminó de hacer el proyecto de rehabilitación integral del barrio que, tras las excavaciones, propusimos, y no fue hasta el año 2000 cuando, ya integrados en el proyecto de la “Ruta Arqueológica de los Pueblos Blancos”, volvimos a actuar sobre el Barrio Alto, al que ya se llamaba “Nazarí”. Durante dos campañas se limpió, se consolidaron muros, se apuntalaron otros y ,sobre todo, se desescombró gran parte del barrio, con toneladas de basuras, enseres, chatarra, etc…eliminados de las antiguas viviendas. A la calle principal se la dotó de saneamiento y de cableado eléctrico en una obra que se hizo con un control arqueológico riguroso y exquisito del antiguo empedrado que era fotografiado, dibujado y numerado piedra a piedra antes de las acometidas y restituido a su lugar y posición originales tras la colocación de tuberías y cables. Igualmente se realizó la señalización del mismo y se instalaron carteles interpretativos de la historia y características principales del barrio y algunas casas significativas. Luego hubo un par de Talleres de Empleo que siguieron las labores de limpieza y consolidación de zonas en mal estado, pero desde el año 2006 el barrio ha quedado de nuevo paralizado y su estado a día de hoy es lamentable, aunque me consta que el actual Ayuntamiento trabaja para intentar que no quede en el olvido de las administraciones que pueden invertir en él. Aún no todo está perdido…

Evidentemente, todas estas actuaciones arqueológicas han aportado datos importantísimos y desconocidos hasta ahora de aspectos cotidianos y, a veces, no tan cotidianos de la vida en la Frontera y en la posterior Repoblación cristiana de la sierra y, sobre todo, han aportado nuevas perspectivas para la investigación de un período histórico que aún nos es muy desconocido. Aquí la Arqueología aún tiene mucho que decir, tanto por sí misma, como en tareas de apoyo a otras fuentes del conocimiento de nuestra Historia, como son las documentales y archivísticas. De todo esto, espero poder hablar en la conferencia del próximo jueves.

Cartel de la Conferencia organidaza por la Asociación de Amigos del Archivo de Jerez

Cartel de la Conferencia organidaza por la Asociación de Amigos del Archivo de Jerez

Como actividad paralela a la conferencia sobre Archite y Benaocaz, la Asociación, con el respaldo del Ayuntamiento de Benaocaz, organizará una visita guiada al pueblo el próximo sábado 18 de enero, donde podrá visitarse el Ayuntamiento, su rico y aún poco conocido Archivo, que se remonta a los inicios del siglo XVI, el Barrio Alto o Nazarí, el Museo Histórico y el Centro de Interpretación sobre el Barrio Alto y la vida en la frontera, en el que también tuve la oportunidad de participar en la elaboración de sus contenidos y que, lamentablemente, se encuentra cerrado al público.

Puede consultarse el itinerario y precios en la web de la Asociación: http://amigosarchivojerez.com/?p=1365

Los castillos medievales de la “Línea del Guadalete” (Jerez-Ronda, 1810-1812)

Muchas personas no saben que el estado ruinoso de muchos de los castillos, fortalezas y torres-vigías que conformaron durante los siglos XIII al XV la denominada “Frontera Castellano-Nazarí”, entre los reinos de Castilla y Granada, no se debe a la conquista de éste por los Reyes Católicos, sino a otro importante devenir histórico de diferente naturaleza.

Tras la caída de Ronda en mayo de 1485, todas las fortalezas que aún se encontraban en manos nazaríes se rindieron, quedando algunas en excelentes condiciones, por lo que durante los años siguientes muchas de ellas fueron reutilizadas, otras incluso fueron restauradas, por lo que estuvieron en funcionamiento durante bastante tiempo. A principios del siglo XIX aún había algunas que tenían guarniciones militares.

Sin embargo, cuando en enero de 1810 las tropas napoleónicas invadieron Andalucía y los restos del ejército español se refugiaron en la ciudad de Cádiz y ésta quedó sitiada, las antiguas fortalezas medievales, algunas con origen ibérico y/o romano, tomaron de nuevo un inesperado protagonismo. Así, viendo el mariscal Soult que la caída de Cádiz no iba ser fácil y estando amenazadas sus líneas logísticas y de comunicación entre Jerez, Sevilla y Málaga por los focos sublevados en la Serranía de Ronda y la Sierra de Cádiz (con extensión hacia el Campo de Gibraltar que estaba bajo influencia británica), se vio obligado a implantar una estrategia de control militar del territorio mucho más férrea, con la reutilización castral de las antiguas fortalezas medievales, surgiendo así lo que se denominó como la “Línea del Guadalete”. En ella ambos bandos se repartieron las fortalezas que se adaptaron a las nuevas armas de fuego (aspilleras y troneras) y de bombardeo (sobre todo con rampas para los cañones), se restauraron y se transformaron para sus nuevos cometidos. Incluso, como en algunos casos del lado francés, se construyeron nuevas fortificaciones, torres o murallas como en Ronda, Arcos, Bornos o Villamartín que se incorporaron a la línea de defensa y control. Por tanto, la mayoría de ellas fueron usados no solo como puntos de control territorial y afianzamiento y protección de las líneas de comunicación (vitales para los franceses que temían permanentemente ser “embolsados” por la retaguardia) y de logística, sino también como centros de mando, de acuartelamiento y de almacenamiento de la impedimenta y de las provisiones.

Mapa de los reconocimientos de los ingenieros franceses sobre la "Línea del Guadalete" (Cartoteca del Ejército, Madrid).

Mapa de los reconocimientos de los ingenieros franceses sobre la “Línea del Guadalete” (Cartoteca del Ejército, Madrid).

Esta “Línea del Guadalete” coincide geoespacialmente con el límite más occidental de la antigua frontera entre la Corona de Castilla y el Reino Nazarí de Granada. Y no es casualidad ya que la línea recorre gran parte del curso de este río, marcando en su margen izquierdo una serie de terrazas sobre la campiña alta, tanto de Jerez como de Sevilla, que fue denominada como “La Banda Morisca”, mientras que parte de su margen derecho está delimitado por las sierras calizas del relieve penibético en nuestra comarca, así que realmente es una frontera geográfica que divide zonas bien caracterizadas una de otra. Una frontera que algunos han clasificado como de tipo “cadena”, en donde había no solo fortalezas a ambos lados, sino torres vigías de comunicación visual entre ellas y plazas fuertes tras ellas que aseguraban la administración de hombres y recursos, Jerez, Sevilla o Morón en el lado castellano y Ronda y Antequera en el caso granadino.

En general la defensa del emplazamiento se basaba en una mezcla de dos elementos claves, el relieve orográfico y la poliorcética aplicada a éste, conformándose un binomio defensivo entre la orografía natural y las murallas que hacían inexpugnable las villas o pueblos y las fortalezas. Aunque todo no fueron aspectos bélicos en la vida cotidiana de la frontera, ya que también tenían funciones de intercambio comercial lícito, como los llamados puertos secos, donde se podía comerciar entre cristianos y musulmanes.

Una zona, nuestra comarca, que ha sido “frontera” muchas veces, no solo en la Edad Media, sino incluso antes, entre visigodos y bizantinos, entre “conventus iuridicus” romanos, entre zonas de influencia fenicio-púnicas y célticas, y, muy posiblemente, en la Prehistoria Reciente. La orografía, el relieve y hasta los tipos de suelos diferencian muy bien esta marcada línea geográfica.

Vista del Castillo de Fatetar (Espera, Cádiz) con su inmensa torre del Homenaje (Foto: Manuel J. Castro).

Vista del Castillo de Fatetar (Espera, Cádiz) con su inmensa torre del Homenaje (Foto: Manuel J. Castro).

Durante los años de ocupación y guerra contra los franceses, esta frontera volvió a renacer, siendo un elemento imprescindible tanto a nivel estratégico como táctico en las acciones militares entre 1810 y 1812 para ambas partes en conflicto. Trescientos años después de haber quedado inutilizada durante la fase inicial de la Guerra de Granada, la antigua frontera cristiano-nazarí volvió a reinstaurarse, adaptándose a los nuevos retos militares de una convulsa época que terminó cambiando el destino de España como nación independiente y destruyendo, total o parcialmente, a muchos de estos castillos.

Restos de la torre-vigía francesa de "El Bujedillo" en las cercanías de Bornos, Cádiz). (Foto: Luis Javier Guerrero).
Restos de la torre-vigía francesa de “El Bujedillo” en las cercanías de Bornos, Cádiz. (Foto: Luis Javier Guerrero).

Como ya dimos cuenta en este mismo blog, mientras los compañeros de la Asociación “Papeles de Historia” realizábamos nuestras investigaciones sobre la Guerra de la Independencia en la Sierra de Cádiz, que desembocaron en la publicación de nuestro libro “Estudios sobre la Guerra de la Independencia Española en la Sierra de Cádiz” (Consejería de Gobernación y Justicia. Junta de Andalucía. Córdoba, 2012), Manuel Castro Rodríguez y quién esto escribe elaboramos un capítulo sobre la reutilización de estos castillos medievales y su importante contribución al desarrollo militar de la contienda. Un año después, decidimos, ampliar ese capítulo con nuevas aportaciones, ilustraciones, cartografías y documentos del Archivo Histórico Nacional y enviarlo al XXXVI Premio “Manuel Corchado” sobre investigación histórico-arqueológica en arquitectura militar, que la prestigiosa Asociación de Amigos de los Castillos de España convoca anualmente.

Tuvimos de esta forma la oportunidad de ganar esta edición  con el trabajo que titulamos “La línea del Guadalete: los castillos castellano-nazaríes de la sierra de Cádiz durante la Guerra de la Independencia”, premio del que también dimos cuenta en este blog. En el premio estaba incluido la publicación del trabajo de investigación en la revista oficial de esta asociación de ámbito nacional.

Hace un par de meses he recibido un ejemplar de la revista “Castillos de España” (numero doble 171-172. Madrid, 2013), en el que viene publicado este trabajo. En él, se describen, de forma pormenorizada, cada uno de los castillos que se vieron involucrados en la contienda, su estado de conservación y las reparaciones que tanto tropas francesas como españolas, ejecutaron para reforzar sus líneas de defensa.

Portada del nº 171-72 de la Revista "Castillos de España", donde aparece nuestro artículo sobre la "Línea del Guadalete".

Portada del nº 171-72 de la Revista “Castillos de España”, donde aparece nuestro artículo sobre la “Línea del Guadalete”.

Como esta revista es difícil de encontrar, salvo si se es asociado, hemos decidido escanear el artículo y publicarlo aquí en formato pdf. Quiero pedir disculpas, no obstante, ante la mala calidad del pdf producido y a la escasa calidad de las ilustraciones que ya estaban con poco contraste en el original.

Por último expresa nuestro sincero agradecimiento a la Junta Directiva de la Asociación de Amigos de los Castillos por esta publicación y por todas las atenciones que tuvieron con nosotros el año pasado. Por si alguien le interesa, aquí está su web, donde tienen una importantísima base de datos con cerca de 10.000 castillos, fortalezas, torres y murallas de toda la península (http://www.castillosasociacion.es/).

La descarga del artículo aquí: La linea del Guadalete

El rey José I Bonaparte volverá a El Bosque (Cádiz) este fin de semana

Este fin de semana, del 22 al 24 de Noviembre, la localidad de El Bosque (Cádiz) volverá a recrear los hechos históricos que hace 200 años la convirtieron en municipio independiente de las Cuatro Villas de la Sierra de Cádiz. Por cuarto año consecutivo, la Asociación Histórico Cultural “Villa de El Bosque”, con la participación del Ayuntamiento bosqueño y de diversas empresas de este pueblo blanco, escenificará durante tres días diversas representaciones del levantamiento y posterior represión de los franceses sobre los habitantes de aquella pequeña localidad en febrero de 1810. Asaltada, ocupada y retomada varias veces durante casi dos años, El Bosque se convertiría en municipio independiente por un decreto de la Regencia, aún sitiada en Cádiz, como premio a su esfuerzo de resistencia al invasor.

Históricamente parece incuestionable que este pequeño pueblo fue el primero en levantarse en armas contra los franceses en Andalucía, que había sido invadida el mes anterior con un descalabro de las tropas españolas que tuvieron que retirarse hasta Cádiz, donde serían sitiadas durante más de dos años. La ocupación de la Sierra de Cádiz y la Serranía de Ronda fue siempre muy difícil para las tropas napoleónicas y de hecho los franceses tuvieron que rodearla, más que ocuparla, a través de una línea de puntos fuertes, castillos medievales reutilizados y puntos de control que se denominó la “Línea del Guadalete”, entre Jerez de la Frontera y Ronda, su plaza fuerte en la serranía. Durante dos años las “partidas españolas”, compuestas por antiguos soldados españoles “dispersos” y “guerrilleros” (que luego serían militarizados), mantuvieron en jaque a un importante número de tropas invasoras. De hecho,  la Regencia establecida en Cádiz imulsó, abasteció y dirigió las operaciones militares en la sierra para así “aliviar” el férreo cerco de la capital gaditana. Personalmente creo que sin el levantamiento de la sierra y su sacrificio durante esos dos aciagos años, posiblemente Cádiz hubiera caído, con lo que la guerra hubiera tenido un desarrollo muy diferente…

Si alguien quiere saber más sobre la Guerra de la Independencia en la Sierra de Cádiz, le sugiero que se descargue nuestro libro sobre la misma que hace dos años nos publicó la Consejería de Gobernación y Justicia en este enlace de este mismo blog : http://oppidumgestionarqueologica.wordpress.com/2012/03/02/nuestro-libro-sobre-la-guerra-de-la-independencia-en-la-sierra-de-cadiz-en-descarga-gratuita/

Este año la novedad consiste en la representación del paso del rey José I Bonaparte por la villa de El Bosque, hecho que ocurrió en la noche del 27 al 28 de febrero de 1810, tan solo 14 días después de la emboscada de los bosqueños a los franceses y de la brutal represión de éstos sobre la población al día siguiente. Debido a ello, la villa estaba casi desierta y el rey y su comitiva pasaron la noche en ella, para posteriormente dirigirse a Zahara de la Sierra. Igualmente, como ocurrió en la representación del año pasado, actuará el guerrillero Andrés Ortíz de Zarate alias “El Pastor”, un controvertido personaje de la época que fue uno de los pilares de la insurreción serrana. Además, aparte de los desfiles de las tropas napoleónicas y de los “guerrilleros” españoles, con “El Pastor” a la cabeza, habrá otras representaciones sobre vida cotidiana de la época, representación de la jura de la Constitución de 1812 (la famosa “Pepa”), bailes y danza del “fuego”, una representación de los “Desastres de la Guerra” (inspirada en los aguafuertes de Goya), mercadillo, concierto con el “Himno del Centenario”, etc…

Cartel de la IVª Recreación Histórica de la Villa de El Bosque con la llegada del rey José I.

Cartel de la IVª Recreación Histórica de la Villa de El Bosque con la llegada del rey José I.

La recreación se iniciará este viernes 22 de noviembre de 2013 con la presentación oficial de la misma por parte de la Alcaldesa Dª Inmaculada Gil López y el presidente de la A.H.C. Villa de El Bosque, D. Antonio Domínguez Durán. El pregón lo dará el ex-párroco de El Bosque,  D. Graciano Catalán Bono, incansable luchador por los derechos de los trabajadores. Será precedido por una recreación infantil y el desfile de las tropas francesas. Para aquellos que os interese conocer parte de nuestra historia, ver cómo lo celebra un pueblo de la sierra gaditana, acogedor como pocos, disfrutar de estos días de fiesta y degustar su impresionante gastronomía, os invitamos a que visitéis este fin de semana esta pueblo blanco, entrada del Parque Natural de la Sierra de Grazalema. Aquí tenéis el programa oficial. ¡Os esperamos!…

Frontal del Tríptico de la IVª Recreación Histórica Villa de ElBosque

Frontal del Tríptico de la IVª Recreación Histórica Villa de ElBosque

Trasera del Tríptico de la IVª Recreación Histórica Villa de ElBosque

Trasera del Tríptico de la IVª Recreación Histórica Villa de ElBosque

Identificada una nueva moneda de la ceca de “OQVRI” en un Foro Numismático de Internet

Recientemente se ha subido una entrada al Foro Numismático por internet OMNI mostrándonos una nueva moneda posiblemente acuñada en la ciudad romana de “Ocuri” (Sierra de Benalfí, Ubrique). Como muchos sabréis hasta hace muy poco tiempo no se tenía constancia de amonedaciones ibero-romanas en este importante yacimiento de la sierra gaditana. Sin embargo, a partir de la identificación de una moneda erróneamente atribuida por Villaronga (en su imprescindible estudio “Corpus Nummum Hispaniae ante Augusti Aetatem” de 1994) como perteneciente a la ciudad de “Iptuci” (Cabezo de Hortales, Prado del Rey), el investigador portugués M. de Faria  (1995) concluyó que la moneda en cuestión se diferenciaba sobradamente de las iptucitanas y que claramente pertenecía a “Ocvri”.

En 1996 los numismáticos Saez y Blanco, autores del libro sobre “Las monedas de la Bética Romana. Vol I: Conventus Gaditanus”,  recopilaron de nuevo la clasificación de Villaronga con la moneda erróneamente identificada entre las de “Iptuci”, pero expresaron sus dudas en cuanto a su asignación a esta ceca, al no tener leyenda que lo acreditara y ser su reverso muy diferente. Además, incidieron en el hecho de que la cabeza varonil había sido descrita como “barbada”, algo en lo que no estaban de acuerdo. Sin embargo, fueron excesivamente prudentes y no se atrevieron a sacarla de la lista de las iptucitanas, por lo que terminaron catalogándola como “dudosa”, y no se atrevieron a adjudicársela a “Ocuri”.

En 2001, la eminente arqueóloga y numismática Mª Paz García-Bellido en su “Diccionario de cecas y pueblos hispánicos”, la recoge de nuevo y, siguiendo a M. de Faria, la atribuye a “Ocuri” por la leyenda del reverso, especificando la importancia de la ciudad, de sus restos arqueológicos, sus epígrafes (“Res publica Ocuritanorum”) y la circunstancia de su buena comunicación viaria mediante calzadas aún conservadas. Identifica la cabeza del anverso como de Ba’al Hammon, por lo que la considera barbada. La cercanía y buena comunicación entre ambas ciudades explicaría, en su opinión, las similitudes.

En 2010 nuestro amigo, el profesor y arqueólogo Giacomo Gillani, publicó en nuestro Papeles de Historia nº 6 un artículo denominado “El nombre de la ciudad romana de “Ocvri” en fuentes epigráficas y numismáticas” y en él volvió a recoger los estudios realizados hasta entonces sobre dicha moneda, confirmando lo enunciado por M. de Faria y por Mª Paz García-Bellido, quedando hasta ahora como la única moneda identificada con claridad como perteneciente a la ceca ocuritana. La moneda también es importante, como afirma Gillani, para establecer con claridad el topónimo “Ocvri” (con una sola “erre”, no siguiendo el desgraciado error perpetuado por Hübner en el Corpus Inscriptionum Latinarum II).

De esta moneda, de la que se desconoce su paradero, solo tenemos una fotografía y un dibujo sacado a partir de ella que se ha repetido varias veces.

Dibujo de la moneda de "Ocuri" pñublicada por Mª Paz García-Bellido en 2001.

Dibujo de la moneda de “Ocuri” publicada por Mª Paz García-Bellido en 2001.

De ahí, que al percatarnos (gracias a nuestro compañero de Papeles de Historia Manolo Castro) de la aparición en este foro numismático de una segunda moneda similar a la descrita originariamente por Villaronga, nos pusiéramos en contacto con el moderador del mismo para intentar contactar con el poseedor de la moneda (con nick “Numit” en este foro) y ver si podríamos estudiarla directamente. Amablemente el moderador del foro me comunicó que, desgraciadamente, al parecer la moneda ya ha pasado a terceras manos con lo que, de momento, no podemos estudiarla como hubiésemos querido.

En este punto, quiero decir que he sido tratado en todo momento con gran cordialidad por el moderador del foro y le doy las gracias públicamente por dejarme usar las fotografías de la moneda que presentó “Numit” a su comunidad. En tanto podamos ver si la localizamos y con el permiso explícito de este foro, voy a describiros la nueva moneda que, al parecer, fue comprada en el mercado del coleccionismo a un particular y estaba sin identificar hasta que la posteó su comprador.

En principio, se trataría de un  semis de bronce con un módulo de 17 mm y un peso de 3,28 gramos (la de Villaronga tiene un diámetro de 16 mm y un peso de 3,80 gramos), algo pequeño para un semis pero mayor que un quadrans (cuadrante). Parece encontrarse en buen estado (BC), conservando la pátina. En el anverso presenta cabeza varonil mirando a la derecha y con diadema, mientras que en su reverso presenta una grafila de puntos desplazada del cuño original por lo que no está completa, dejando campo abierto a su derecha, que encierra una láurea que a su vez engloba una clava  (o maza de Hércules) en posición horizontal en su parte inferior y un creciente lunar con punto central o glóbulo, escoltado por dos pequeñas estrellas de cinco puntas a izquierda y derecha, también con glóbulo central. Debajo de la clava o maza aparece la leyenda OQVR, con la V y la R unidas en nexo.

Anverso de la nueva moneda atribuida a "Ocuri" y publicada en el foro n umismático OMNI (foto del autor del post en este foro, Numit, tratada digitalmente para su protección por mí).

Anverso de la nueva moneda atribuida a “Ocuri” y publicada en el foro n umismático OMNI (foto del autor del post en este foro, Numit, tratada digitalmente para su protección por mí).

Reverso de la nueva moneda atribuida a "Ocuri" y publicada en el foro n umismático OMNI (foto del autor del post en este foro, Numit, tratada digitalmente para su protección por mí).

Reverso de la nueva moneda atribuida a “Ocuri” y publicada en el foro n umismático OMNI (foto del autor del post en este foro, Numit, tratada digitalmente para su protección por mí).

En apariencia es la misma tipología que la moneda de Villaronga, si bien hay algunas diferencias. En la nueva se aprecia muy bien la grafila de puntos, mientras que en la primera se adivinaba su existencia, pero nadie la había descrito. Es más aquí aparece también en el anverso tras la cabeza (en la primera parece ir delante de la cabeza). En cuanto a la figura que hemos interpretado como clava, siguiendo la descripción de su poseedor, en la moneda de Villaronga se  identificó como un “bastón con nudos”, un elemento muy poco frecuente en las amonedaciones hispánicas, algo que nos había hecho pensar, en algún momento, en temas relacionados con los agrimensores (al parecernos más bien una cuerda con nudos que se usaba en los rituales de cimentación de edificios y/o fundación de colonias). Todo ello sin paralelos en otras monedas hispánicas, lo cual hacía aún más improbable esta línea de interpretación, que abandonamos hace tiempo.

García-Bellido la identificó como un cetro, algo también muy raro en las hispánicas como elemento aislado. Sin embargo, en la nueva moneda no aparecen estos nudos y de ahí que pueda identificarse como maza, aunque somos conscientes de que la mayoría de las figuras de clavas en este tipo de monedas aparecen en el anverso, delante o detrás de la cabeza de Hércules. Otro factor a tener en cuenta para confirmar esta identificación es la gran longitud de la figura y que parece de igual grosor en casi todo el cuerpo, cuando lo habitual es que la clava sea más gruesa en su zona superior y de menor tamaño. Esta falta de engrosamiento y que esté en posición horizontal y no vertical nos inclinan a tener que dejar sin confirmar taxativamente qué es esta figura hasta que no podamos analizarla de otra forma, si bien, de momento, la interpretación como clava la consideramos la más plausible.

A su favor tiene que, si se tratara efectivamente de una clava hercúlea, el reverso estaría en plena consonancia con algunos tipos de “Carteia” (San Roque), si bien aquí la clava está engrosada en su parte distal como hemos dicho antes. Hay al menos dos tipos fechables en la segunda mitad del siglo II a.C. En este punto debemos decir que en las excavaciones realizadas por nosotros entre 1998 y 2003 (algunas publicadas en pdf en este mismo blog) fueron las monedas de “Carteia” las más abundantes, sobre todo en la entrada de la muralla ciclópea, algo que es muy significativo de la posible interrelación de ambas ciudades que estuvieron unidas por una calzada (la Corduba-Carteia).

En lo referente a otras figuras del reverso es importante resaltar que los crecientes son elementos feno-púnicos muy habituales, aunque no tanto los que llevan punto o glóbulo en su centro, como algunos tipos de “Bailo” (Baelo, Tarifa), casi siempre asociados a estrellas, si bien no iguales a las de “Ocuri”. En este sentido resulta llamativo el paralelo con una moneda de “Asido” (Medina Sidonia) que representa la misma configuración de creciente con glóbulo escoltado por dos estrellas (en este caso de siete puntas). La diferencia es que en la ocuritana el creciente es hacia arriba, mientras que en la asidonense es hacia abajo y está en el anverso sobre una figura de toro parado.

Por otro lado las estrellas con glóbulo central son muy características de las emisiones de “Malaka” (Málaga), aunque se diferencien en el mayor número de puntas de estas estrellas. De hecho aún no hemos encontrado paralelos de estrellas de tan solo cinco puntas en otras cecas hispánicas.

El anverso es el mismo tipo y posiblemente el mismo cuño, con rostro de nariz afilada y potente mandíbula, posiblemente barbada. El hecho de que lleve o no barba es importante, pues según sea de una forma u otra , se podría atribuir bien a  al dios fenicio-púnico Ba’al Hammon que aparece en las monedas de “Iptuci” con las que se había asociado hasta ahora, bien a Hércules, lo cual reforzaría la aparición de la clava en el reverso.

Lo mismo ocurre con la leyenda OQVR que es idéntica en tipo, caracteres, nexo y posición en ambas monedas.

En definitiva, creemos que la aparición de esta segunda moneda con leyenda de “OQVR(i)”, es un hito importante en la investigación de los orígenes y evolución histórica de la ciudad romana de Ubrique, aunque no hayamos podido estudiarla directamente. De hecho, no solo estaría confirmando la presencia de una ceca hispánica en nuestra ciudad íbero-romana, que demostraría a su vez la fuerte presencia púnica o neopúnica en la población ocuritana (y su interrelación con otras ciudades de influencia púnica), sino que, igualmente, apoyaría el topónimo de nuestra ciudad, “Ocuri”.

Conferencia y exposición sobre la Memoria Histórica en Setenil de las Bodegas (Cádiz)

El pasado sábado 5 de Octubre tuve la ocasión de presentar la Exposición sobre nuestro “Proyecto de Investigación, digitalización y difusión de la Represión Franquista en las Sierras de Cádiz y Ronda” en la bella localidad serrana de Setenil de las Bodegas (Cádiz). El acto que presidió el alcalde de Setenil, Cristóbal Rivera,  contó con la presencia de la concejal de Cultura, Rocío Ruiz, el arqueólogo, afincado en Setenil, Jesús López y el presidente de la Asociación Papeles de Historia, Manuel Castro.  La exposición estará expuesta en el Salón de Plenos del ayuntamiento de Setenil hasta el próximo domingo 13 de Octubre.

Presentación del acto: de izquierda a derecha, la concejal de Cultura, Rocío Ruiz, el arqueólogo Jesús López, Luis Javier Guerrero y el alcalde de Setenil, Cristóbal Rivera. (Foto. Manuel Castro).

Presentación del acto: de izquierda a derecha, la concejal de Cultura, Rocío Ruiz, el arqueólogo Jesús López, Luis Javier Guerrero y el alcalde de Setenil, Cristóbal Rivera. (Foto. Manuel Castro).

Además de inaugurarse la exposición itinerante que ya hemos llevado a varios pueblos serranos (en total 11 paneles explicativos) y que seguirá su periplo por otros pueblos en los próximos meses, presentamos el libro que sobre este proyecto hemos editado desde Papeles de Historia y que ha sido financiado por el Ministerio de Presidencia.

Aspecto de la exposición sobre el proyecto de recuperación de la Memoria Histórica en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Setenil (Foto: Manuel Castro).

Aspecto de la exposición sobre el proyecto de recuperación de la Memoria Histórica en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Setenil (Foto: Manuel Castro).

El acto terminó con una conferencia sobre los aspectos más relevantes de nuestra investigación, en la que resaltamos por un lado la inmensa labor de digitalización, con más de 140.000 fotografías realizadas en los tres últimos años, en los archivos nacionales, provinciales, militares y municipales y las intervenciones arqueológicas de prospección, localización y excavación de fosas de represaliados durante la Guerra Civil y el franquismo.

Conferencia sobre el proyecto de investigación sovre la represión franquista en las Sierras de Cádiz y Ronda (Foto: Manuel Castro).

Conferencia sobre el proyecto de investigación sobre la represión franquista en las Sierras de Cádiz y Ronda (Foto: Manuel Castro).

A nivel personal me fue muy gratificante volver, siquiera por unas horas, a un pueblo al que debo mucho. Setenil ha sido un lugar que literalmente cambió mi vida y al que le debo mi vuelta a la arqueología activa después de algunos años apartado de ella. Durante 1996 y 1997 realicé en las laderas del río Guadalporcún o Setenil una serie de intervenciones arqueológicas de urgencia causadas por la construcción de un aparcamiento que literalmente  cambiaron todo lo que se conocía de Setenil (que no era mucho) hasta entonces. La presencia de un núcleo poblacional continuado desde el Neolítico Final en las cuevas y abrigos que rodean el cañón con amplios meandros que el río talló en la roca calco-arenítica hasta nuestros días, con escasos hiatus en esta dinámica, quedó demostrada en aquellas excavaciones. Uno de los hitos más importante fue demostrar la fuerte presencia romana, sobre todo de los siglos IV al VI d.C, que hasta entonces era desconocida en el casco urbano de Setenil.

Expo Setenil 2

Otro aspecto de la exposición itinerante sobre el proyecto de investigación de la Memoria Histórica de la Asociación “Papeles de Historia” que estará en Setenil de las Bodegas (Cádiz) hasta el 13 de Octubre (Foto: Manuel Castro).

Como estos trabajos se publicaron en nuestro Papeles de Historia nº 4, no tuvieron demasiada difusión fuera del ámbito local, por lo que prometo reproducir próximamente en estas mismas páginas el resultado y las conclusiones a las que llegamos.

Presentado el nuevo logotipo de la ciudad romana de “Ocuri” (Ubrique, Cádiz)

En el marco de las diferentes acciones de promoción, recuperación y nueva puesta en valor del yacimiento ubriqueño de “Ocuri”, el ayuntamiento de esta localidad ha presentado el nuevo logotipo que le dará imagen a partir de ahora. El acto se desarrolló el pasado día 13 de agosto de 2013 en la sala de prensa del ayuntamiento y estuvo presentado por la concejala de cultura Dª Josefina Herrera. Al acto asistimos como colaboradores quién esto os escribe y el arqueólogo Jesús Román. El nuevo logotipo se ha inspirado en una pieza singular, una pequeña cabeza en bronce (apenas 2,5 cms de altura) que representa posiblemente una figura relacionada con el dios Mercurio, o bien un “amorcillo” o erote, tocado con una especie de sombrero o gorro con doble punta. Pertenece a la Colección Municipal y fue hallado en las excavaciones de la Muralla Ciclópea de Ocuri en la campaña de 2003. Este adorno, exvoto o aplique de bronce fue publicado por nosotros en la revista Papeles de Historia nº 6, en el artículo denominado “La Muralla Ciclópea de Ocuri (Salto de la Mora, Ubrique): orígenes, fases constructivas y propuestas de interpretación”  y en el cuál ya aparecía una fotografía del mismo. En unos días intentaré subir a este mismo blog este artículo en formato pdf.

Pequeño bronce hallado en la Muralla Ciclópea de Ocuri (Fotografía: Luis Javier Guerrero)

Pequeño bronce hallado en la Muralla Ciclópea de Ocuri (Fotografía: Luis Javier Guerrero)

Para esta pieza, que hemos fechado entre el siglo I y II después de Cristo por la unidad estratigráfica en la que apareció y por los materiales arqueológicos que están relacionados con ella, aún no hemos encontrado paralelos, lo que acusa su singularidad. El gorro o sombrero de doble punta, con cinta intermedia, podría parecerse al típico “petaso” grecorromano encajado en la pequeña pieza para no darle salientes. Si fuera así, podría relacionarle con el dios Mercurio. Incluso en los lados de la cara tiene dos “plumas” o “trenzas” que podrían ser las alas características de este dios, colocados de esta forma igualmente para no dar salientes a la pieza. El lugar del hallazgo, en la propia entrada de la muralla, tendría también sentido, ya que como todo el mundo sabe el Mercurio romano era el dios del comercio y el protector de los viajeros. El hecho de que su parte trasera sea cóncava da pie también a que pensemos en que fuera un aplique o un adorno, incluso de una coraza militar, ya que no podemos olvidar que la muralla debió tener un pequeño destacamento de guardia, como así lo atestiguan los numerosos fragmentos de armas (puñales, restos de espadas, puntas de flecha) que en la muralla han aparecido. Otro argumento para relacionarlo con esta divinidad es que normalmente las representaciones de “erotes” o “amorcillos” no suelen llevar ni gorros, ni sombreros. No obstante, aún es objeto de estudio.

En cuanto al logotipo, el diseño es de Carlos Pizano, responsable de la web del ayuntamiento de Ubrique, con la colaboración de Eduardo Calvo que es quién ha vectorizado la pieza. Se ha enmarcado la figura en un círculo de tipo monetal con grafila incluida, lo que la hace muy atractiva e identificativa plenamente. Nos parece todo un acierto y un excelente trabajo gráfico que creemos que va a identificar con claridad a la ciudad romana.

Nuevo logotipo de la ciudad romana de "Ocuri"

Nuevo logotipo de la ciudad romana de “Ocuri”

Hasta ahora la ciudad romana de Ocuri contaba con un logotipo identificativo dentro de la Ruta Arqueológica de los Pueblos Blancos, que era un capitel toscano con el inicio de un fuste de columna lisa. Este logotipo fue diseñado, al igual que la mayoría de los primeros yacimientos puestos en valor en la mencionada Ruta, por el equipo que trabajó en la Mancomunidad de Municipios Sierra de Cádiz entre 1997 y 2007. En el diseño de Ocuri, en concreto, colaboramos los arqueólogos Luis Cobos, José María Gener y yo mismo. Como imagen corporativa llevaba el fondo azul de Europa (ya que las obras fueron, en parte, subvencionadas con fondos europeos), las letras en blanco (por los pueblos de la sierra) y las figuras de los logotipos en gris, como la caliza que predomina en nuestra sierra. La práctica desaparición de la Ruta Arqueológica, de la que espero poder hablar algún día…, lo había dejado en desuso.

Anterior ogotipo de la ciudad romana de Ocuri en el marco de la Ruta Arqueológica de los Pueblos Blancos.

Anterior ogotipo de la ciudad romana de Ocuri en el marco de la Ruta Arqueológica de los Pueblos Blancos.

En cuanto a las actividades relacionadas con el yacimiento, informaros que estamos a la espera de que se apruebe por parte del Pleno del Ayuntamiento de Ubrique la modificación presupuestaria correspondiente a la financiación de las excavaciones de apoyo a la restauración de la muralla ciclópea, ya que en un principio solo se había presupuestado la obra civil. Esperemos que no se alargue mucho tiempo más el inicio de las mismas, puesto que los permisos correspondientes se tienen desde hace algunos meses. Al hilo de todo esto, la concejala de cultura ha anunciado un nuevo plan de puesta en valor del yacimiento que reemplace los elementos interpretativos, de señalética y de mobiliario que han sido destruidos por desaprensivos en estos últimos años. Esperemos también que el comienzo del Taller de Empleo de Ocuri, previsto para los próximos meses, ayude a que el yacimiento recobre el esplendor que tenía a principios de este siglo…

Dª Josefina Herrera, concejal de cultura, y Luis Javier Guerrero en el acto de presentación del nuevo logotipo (Foto: Jesús Román).

Dª Josefina Herrera, concejal de cultura, y Luis Javier Guerrero en el acto de presentación del nuevo logotipo (Foto: Jesús Román).